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Gotas de una misma fuente

-Hace unos días, un buen amigo, me hizo llegar algunas pautas para un buen vivir. Las edito, a mi manera: ‘Ten en cuenta que los grandes amores y logros entrañan un gran riesgo. Si pierdes, no pierdas la lección. Aplica las tres erres: respétate a ti mismo; respeta a los demás, y responsabilízate de tus acciones. Recuerda que, a veces, no conseguir lo que quieres es un maravilloso golpe de suerte. No permitas que una pequeña discusión empañe una gran relación. Pasa algún tiempo solo todos los días. Abre tus brazos al cambio, pero no abandones tus valores”. Dalai Lama pensaba así, concluye mi amigo.

-Un año que comienza trae a mi mesa de trabajo temas olvidados y nuevos engendros que son cosecha nueva. La vida nos pone frente a actitudes incomprensibles, frente a existencias reñidas con la paz. No se trata de un pecado del 2013 recién iniciado; es un pecado viejo, es una herencia de quienes alcanzaron el éxito teniendo en sus mochilas las ‘Obras Completas de la Desfachatez y el Cinismo’, de su propio cuño. Parece que la cizaña y el trigo nacieron para convivir.

-El camino alterno de ingreso a La Chocolatera ha sido ampliado y lastrado; han desaparecido los baches. Por desgracia falta un complemento: una fina capa provisional de asfalto para evitar las nubes de polvo que se levantan pues mejorado el camino, también el tránsito es más expedito. Ing. Villón: quien hace lo más, puede hacer lo menos. Manos a la obra.

-El domingo 20, de este mes, visité La Chocolatera. Cada día acude más gente a admirar la imponencia del mar. La Puntilla es un regalo de la naturaleza que bien vale frecuentarla. Cuando la marea está alta, en pleamar, es posible apreciar la fuerza de las olas y la espuma blanca que crean al estrellarse en las rocas que ahora pueden ser divisadas desde dos cómodas plataformas, técnicamente creadas. Si la visita, además, coincide con un aguaje, entonces la experiencia es única, imborrable.

-En febrero se licitará la carretera Sígsig-Matanga-Gualaquiza. Son más de tres años desde que el presidente Correa dijo: “La carretera va porque va”. Ahora sí parece que va. He pedido al viceministro de MTOP, Iván Sempértegui, que los 92 kilómetros de esta vía sean trabajados en un tiempo récord para compensar la demora en la primera fase que está por concluir; le dije también que yo, “antes de colgar los guantes”, deseo manejar desde el pueblo que me vio nacer, Sígsig, hasta Gualaquiza, por una vía asfaltada; solo entonces podré decir: misión cumplida. En 1958 se iniciaron los trabajos de esta carretera; han pasado 55 años.

-Una pregunta para el Ministerio del Ambiente. ¿Existe un plan para retirar de nuestra vista letreros y vallas publicitarias que ofenden el buen gusto y estropean el ambiente? Pensemos en un Ecuador que un buen día amanece despojado de anuncios publicitarios. Disfrutemos al imaginárnoslo.

“La Puntilla de Santa Elena es una joya que debe brillar”.