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Para la Unidad Educativa Ecomundo, hoy es un día de gran trascendencia, entregamos a la provincia de Los Ríos nuestra XII Promoción de Bachilleres de la República, ustedes jóvenes que hoy culminan una etapa y toman nuevos rumbos en los cuáles buscarán cumplir sus metas con el fin de honrar y enorgullecer a sus mentores; señores padres de familia gracias por confiar en nosotros para instruir a sus hijos en nuestras aulas.

Hoy mis queridos alumnos son ustedes los protagonistas, la razón de esta ceremonia, esta mañana dieron gracias a Dios por haberles permitido culminar esta etapa de formación y adquisición de conocimientos. El escenario que adorna este salón, la presencia de sus padres y amigos, directivos y maestros que les acompañan, todo ha sido pensado detalladamente para convertir esta ceremonia en un bello recuerdo que les acompañe toda la vida, porque ustedes se lo merecen, ustedes que han triunfado, ustedes que se merecen nuestros aplausos.

Ansiedad, ganas de salir y no volver más a levantarse en las mañanas, dormir otro poquito y ya no ir al colegio, tristeza porque se deja aquel sitio en el que vivimos hermanados durante muchos años, son los sentimientos encontrados que esta noche se mezclan y hacen reflexionar a ustedes queridos jóvenes estudiantes.

Esta noche sus padres recordarán los días en que había que levantarlos tempranos, peinarlos, arreglarles la lonchera; el beso y la bendición final… costumbres que con el transcurrir del tiempo se modificaron, porque el niño crecía y entonces el tono fue diferente: “¿Llevas todos los deberes?” “¿Estudiaste la lección de ciencias?” “No te olvides de pedirle a tu compañero que te devuelva el cuaderno que le prestaste”… ¿Se acuerdan?

Y… como olvidar la reunión de padres de familia, la entrega de notas, las conversaciones con los profesores, las convocatorias porque su hijo se peleó, porque no llevó un deber o porque hizo bulla en clases; todos esos recuerdos hoy quedarán en el colegio, al cual ya no acudirán, pero añoraran visitar tan solo para recordar lo que ahí dejaron sus voces, sus juegos, sus temores, sus dudas, sus alegrías, ¿verdad?

Al egresar de estas aulas donde pasaron varios años de sus vidas, lleven queridos jóvenes el imborrable e irrepetible recuerdo de una de las mejores épocas de la existencia humana, en ellas se hicieron fuertes los cimientos de su personalidad; lograron la mayor parte de sus amistades, aprendieron a transitar por los caminos de la perseverancia y la disciplina, crecieron emocionalmente y asimilaron que la vida es un don que hay que respetar y disfrutar de manera sana.

Tienen que estar conscientes de que hoy, como nunca antes, vivimos en un mundo laboral que requiere de una formación permanente y un reciclaje profesional como consecuencia del cambiante y competitivo mercado del trabajo en el que buscamos insertarnos; jóvenes recordemos que la sociedad moderna mide la riqueza de un país por la calidad de sus recursos humanos y ustedes son un recurso muy valioso.

Sean seres gratos devolviendo con satisfacciones el gran esfuerzo y amor, de sus padres quienes los han apoyado desde el día en que nacieron, demuestren gratitud no con palabras sino con acciones, siendo seres íntegros, cabales, responsables de sus actos, hijos agradecidos con la madurez y equilibrio suficientes para cumplir con sus obligaciones.

A ustedes mis estimados padres y madres de familias, nuestras felicitaciones sinceras, ustedes han sido el verdadero pilar que ha sostenido a estos jóvenes en este viaje de vida colegial, estoy convencida de que los más orgullosos, emocionados y triunfadores de esta noche son ustedes y en verdad se lo merecen.

Para concluir permítanme expresarles esta última reflexión:

“Cada mañana, en el África, una gacela se despierta; sabe que deberá correr más rápido que el león, o éste la matará. Cada mañana en el África, un león se despierta; sabe que deberá correr más rápido que la gacela, o morirá de hambre.”

Queridos alumnos: cada mañana, cuando sale el sol, y no importa si eres un león o una gacela, lo importante será que se pongan a correr, no son los más grandes y fuertes los que sobreviven sino los más veloces, lo mejor que pueden hacer es ponerse en camino con una firme confianza y un renovado entusiasmo. Correr con la fuerza de la esperanza y con esa energía interior que permite superar obstáculos y avanzar sin decaer. Seas león o gacela tienes que sentir el milagro de estar vivo, derrotar el desaliento y correr con ganas. Si haces una lista de tus dones y te olvidas del ayer, podrás vivir el HOY con optimismo y serás capaz de insistir con tenacidad.

Felicitaciones a ustedes queridos bachilleres, por honrarnos en ser la doceava promoción de bachilleres de la Unidad Educativa Ecomundo.

Gracias!…

PARÁBOLA DE LA PIEDRA

El distraído tropezó con ella,

El violento la utilizó de proyectil,

El emprendedor construyó con ella,

El campesino, cansado, la usó de asiento,

Drummond la poetizó,

David mató a Goliat,

Y Miguel Ángel le sacó la más bella de las esculturas.

En todos los casos la diferencia no estuvo en la piedra, sino en el Hombre.